No sabemos casi nada sobre cómo sonaban realmente los pictos.
Vivían en el norte de Escocia. Construyeron los círculos de piedra. Desaparecieron de la historia. Su lengua desapareció después del siglo IX. Fue reemplazado por el gaélico. Esto sucedió cuando su reino se fusionó con el resto de Escocia.
El silencio es total.
Los estudiosos han intentado reconstruirlo. Miraron los nombres de lugares. Estudiaron textos medievales como la Crónica picta. Leen a Beda. Examinaron inscripciones encontradas en zonas pictas de Gran Bretaña. Incluso buscaron en obras clásicas nombres del norte de Escocia.
La mayor parte de la evidencia sugiere que el picto era una lengua celta. Probablemente perteneció a la rama británica. Esto lo acerca más al galo que al goidélico.
Pero algunos expertos no están de acuerdo. Argumentan que no era celta. Afirman que ni siquiera era indoeuropeo.
Tenemos palabras. Tenemos piedras. No tenemos oradores.
La brecha entre lo que sabemos y lo que podemos entender sigue siendo enorme. ¿Cómo hablaba un pueblo con símbolos tan distintos? ¿Sus palabras coincidían con su arte?
Nunca escucharemos la respuesta.

















