Nueva evidencia arqueológica sugiere que los neandertales poseían conocimientos médicos sofisticados y destreza manual mucho antes de lo que se creía anteriormente. Un estudio reciente publicado en PLOS ONE revela que un individuo de esta especie de homínido extinto se sometió a un complejo procedimiento dental para tratar una caries grave hace aproximadamente 59.000 años. Este descubrimiento desafía los estereotipos arraigados desde hace mucho tiempo de que los neandertales eran cognitivamente primitivos, destacando su capacidad de razonamiento abstracto, manejo del dolor e intervención médica intencional.

La evidencia: un molar quirúrgico

Los hallazgos surgen de excavaciones en la cueva Chagyrskaya en la región rusa de Altai, donde los investigadores descubrieron un solo molar neandertal que data de hace casi 60 milenios. Si bien el diente mostraba signos de uso intensivo, incluidas ranuras probablemente causadas por palillos de dientes, su característica más llamativa era un agujero profundo e irregular perforado en el centro, que llegaba directamente a la cavidad pulpar, el núcleo sensible que contiene nervios y vasos sanguíneos.

Para determinar el origen de este agujero, el equipo de investigación realizó arqueología experimental utilizando dientes humanos modernos. Al replicar las condiciones con puntas de piedra similares a las encontradas en el sitio de la cueva, demostraron que la forma específica y los patrones microscópicos del agujero sólo podían crearse mediante una perforación deliberada.

Los investigadores descartaron sistemáticamente explicaciones alternativas:
* Desgaste natural: Masticar por sí solo podría exponer la cámara pulpar con el tiempo, pero no crearía una concavidad amplia y profunda con bordes lisos y redondeados.
* Trauma: Una fractura o accidente daría lugar a márgenes y grietas afilados y dentados, no a los contornos pulidos que se observan en el molar.
* Procesos post-mortem: Se eliminaron como posibilidades los cambios geológicos o químicos después de la muerte.

Prueba de vida y éxito

Un aspecto crítico de este descubrimiento es la evidencia de que el procedimiento se realizó en una persona viva. Las paredes y bordes del agujero perforado muestran signos de desgaste ante-mortem, lo que indica que el diente continuó funcionando durante algún tiempo después de la intervención.

Si la perforación se hubiera realizado después de la muerte del individuo, los bordes habrían permanecido afilados y frescos. En cambio, el suavizado de estos bordes demuestra que el neandertal continuó masticando y usando el diente después del procedimiento. Esto sugiere dos conclusiones vitales:
1. El paciente sobrevivió a la dolorosa operación.
2. El tratamiento fue médicamente exitoso y alivió el dolor lo suficiente como para restaurar la utilidad del diente.

Repensar la inteligencia neandertal

Las implicaciones de este hallazgo se extienden más allá de la odontología y llegan al ámbito de la evolución cognitiva. Realizar un procedimiento de este tipo requiere un alto nivel de razonamiento causal abstracto. El practicante tuvo que:
* Identificar la fuente del dolor del paciente (la pulpa infectada).
* Formule un plan para eliminar la infección.
* Ejecutar el plan con destreza manual precisa.
* Comprenda que soportar un dolor intenso e inmediato conduciría a un alivio a largo plazo.

Este nivel de planificación y empatía representa una desviación significativa de la automedicación instintiva observada en otros primates. Como señala el coautor Andrey Krivoshapkin, este comportamiento va mucho más allá de los simples instintos de supervivencia, lo que demuestra una herencia homínida compartida de tratar enfermedades y aliviar el sufrimiento.

Conclusión

Este molar de 59.000 años de antigüedad es el ejemplo más antiguo conocido de cirugía dental, y es más de 40.000 años anterior a la evidencia más antigua de tales prácticas en el Homo sapiens. Altera fundamentalmente nuestra comprensión de los neandertales, retratándolos no como ramas evolutivas fallidas, sino como seres innovadores y cognitivamente complejos capaces de recibir atención médica avanzada.