Los cuatro astronautas a bordo de la misión Artemis II de la NASA han superado la mitad de su viaje lunar. A las 9:00 a.m.EDT del 4 de abril, la nave espacial Orion estaba aproximadamente a 160.000 millas de la Tierra, pero significativamente más cerca de su destino: a sólo 120.000 millas de la Luna. La nave espacial viaja actualmente a unas 2.540 millas por hora.
Actividades y trayectoria de la tripulación
La tripulación de Artemis II, formada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen, comenzó el día con una banda sonora con “In a Daydream” de Freddy Jones Band. Wiseman notó la sorprendente vista de la luna llena a través de las ventanas de la nave espacial, reforzando su clara trayectoria hacia la superficie lunar.
El equipo se benefició de un ligero ajuste en su cronograma, ya que la NASA consideró innecesario quemar la trayectoria orbital inicial para ajustar la posición de Orión. Está prevista otra quema para el sábado por la noche, marcando el cuarto día de la misión. A pesar del cambio de horario, la tripulación mantuvo un día ajetreado lleno de tareas esenciales.
Procedimientos de salud y emergencia
Una parte importante del día se dedicó a la salud y la preparación para emergencias en el entorno de microgravedad. Los astronautas Glover, Koch y Hansen practicaron RCP durante el vuelo, adaptando técnicas para simular compresiones torácicas y respiración boca a boca. Wiseman y Glover también probaron el botiquín médico, que incluye termómetros, monitores de presión arterial, estetoscopios y otoscopios, asegurando su funcionalidad para posibles necesidades médicas durante la misión.
La tripulación también realizó con éxito una prueba de comunicaciones de emergencia con la Red de Espacio Profundo de la NASA, un sistema crítico para mantener el contacto más allá de la órbita de la Tierra utilizando una red de antenas parabólicas en California, Australia y España.
Preparativos para el sobrevuelo lunar
Los preparativos para el sobrevuelo lunar del lunes, cuando la cápsula pasará a sólo 4.000 millas de la Luna, fueron un tema central. Los astronautas revisaron las características geográficas lunares que fotografiarán durante el encuentro. El momento preciso de la misión determinó a qué características apuntará cada miembro de la tripulación, lo que requiere una revisión cuidadosa para maximizar la recopilación de datos en su breve encuentro cercano.
También se programó un bloque de 20 minutos para capturar imágenes de cuerpos celestes, ofreciendo una oportunidad única para documentar el viaje desde una perspectiva sin precedentes.
La misión Artemis II representa un paso crucial en el regreso de la NASA a la exploración lunar, ya que sirve como un banco de pruebas vital para futuras misiones tripuladas y el establecimiento de una presencia lunar a largo plazo. Los datos y la experiencia adquiridos durante este vuelo servirán de base para el desarrollo de estrategias de exploración espacial más sostenibles.
