Dos polluelos de búho cornudo recibieron recientemente un chequeo rápido en el Stanislaus Wildlife Care Center en California después de ser encontrados en un campo de fútbol local. Si bien parecía fuera de lugar, su presencia allí no era necesariamente una señal de angustia. Los búhos jóvenes a menudo abandonan el nido antes de que sean completamente capaces de volar, y sus padres continúan cuidándolos en el suelo. Esto es normal, siempre que las aves se encuentren en un entorno seguro.

Evaluación del estado de las aves

El equipo del centro realizó un examen de “no intervención”, lo que significa que observaron el comportamiento de los búhos sin intervenir físicamente. Este método permite a los veterinarios evaluar la salud de un animal en función de cómo se para, camina y reacciona. Uno de los búhos ya estaba cómodamente parado, mientras que el otro estaba en la típica posición de “sentado”, apoyado sobre sus patas, lo cual es común en los búhos jóvenes. Ambas aves exhibieron exhibiciones de amenaza, chasqueando sus picos y extendiendo sus alas, una clara indicación de que no estaban heridas ni demasiado estresadas. Sus ojos mostraban un nivel normal de nubosidad para su edad y parpadeaban usando un característico descenso del párpado superior.

Búhos cornudos: llegadas anticipadas cada año

Los búhos cornudos se encuentran entre los más grandes de América del Norte y pesan hasta 4,5 libras. El Stanislaus Wildlife Care Center ve que estos polluelos llegan temprano en la temporada todos los años. El cortejo de los búhos comienza en noviembre, lo que lleva a la puesta de huevos a finales de enero o febrero, y la eclosión se produce en marzo o abril. Estas aves crecen rápidamente y alcanzan el tamaño adulto en sólo diez semanas, pero siguen dependiendo de sus padres hasta el otoño. El centro prefiere criar polluelos huérfanos con búhos sustitutos no liberables, lo que les permite desarrollar comportamientos normales de manera más efectiva que alimentarlos con las manos.

Qué hacer si encuentras búhos jóvenes

El centro aconseja dejar en paz a los polluelos de búho de aspecto saludable si se encuentran en el suelo. Si un ave parece herida o enferma, comuníquese con el control de animales local o con un centro de rescate de vida silvestre. Los dos búhos examinados se encuentran ahora en aviarios, donde continuarán desarrollando sus habilidades de vuelo antes de su eventual liberación.

En última instancia, estos búhos sirven como recordatorio de que la vida silvestre a veces aparece en lugares inesperados y que la observación antes de la intervención suele ser el mejor curso de acción.