Los robots autónomos de entrega de alimentos chocan cada vez más con la infraestructura en Chicago, lo que genera preocupaciones de seguridad y provoca reacciones negativas de residentes y legisladores. En un período de 48 horas, dos incidentes separados involucraron a robots de Serve Robotics y Coco Robotics chocando contra paradas de autobús, rompiendo vidrios y alarmando a los transeúntes. Estos choques resaltan los desafíos de implementar tecnología autónoma en entornos urbanos y alimentan el debate sobre su presencia en las calles públicas.
Los incidentes: colisiones “estilo Kool-Aid Man”
El 23 de marzo, un robot de reparto de Serve Robotics en el vecindario West Town de Chicago se desvió de su rumbo y se estrelló contra una parada de autobús, rompiendo la barrera de vidrio. Los videos que circulan en las redes sociales muestran al robot avanzando antes de retroceder, dejando vidrios rotos a su paso. Al día siguiente, un dispositivo de Coco Robotics se estrelló contra otra parada de autobús en el casco antiguo y se detuvo sólo después de atravesar la estructura. Los testigos informaron haber escuchado un fuerte ruido y haber visto al robot destrozado en el lugar.
Ninguna de las compañías ha explicado aún completamente las causas de estas colisiones, aunque ambas han enviado equipos para limpiar los escombros. Serve Robotics afirmó que está revisando el incidente y “en contacto con las partes interesadas locales”. El vicepresidente de Coco Robotics, Carl Hansen, reconoció el accidente, pero lo calificó como “no representativo de operaciones típicas”, y añadió que se trataba de la primera colisión de este tipo en más de un millón de millas de entregas.
Sistema de navegación bajo escrutinio: ¿datos de Pokémon Go?
Los accidentes ocurren poco después de que Coco Robotics anunciara que comenzaría a utilizar un nuevo sistema de posicionamiento visual (VPS) de Niantic Spatial para mejorar la precisión de la navegación. Este sistema se basa en imágenes recopiladas en parte de millones de jugadores de “Pokémon Go” para ayudar a los robots a determinar su ubicación en áreas con GPS poco confiable. Algunos observadores especulan que el nuevo sistema de mapeo puede haber contribuido a los incidentes, aunque Coco Robotics sostiene que los accidentes no estuvieron relacionados con la geolocalización.
La dependencia de los datos de los juegos para la navegación subraya la naturaleza experimental de esta tecnología y los riesgos potenciales de implementarla sin las pruebas adecuadas.
Un lanzamiento accidentado: los robots luchan en el mundo real
Estos accidentes en paradas de autobús son parte de un patrón más amplio de incidentes que involucran robots de reparto en todo el país. Videos e informes muestran a robots perdiéndose, chocando con obstáculos y luchando en condiciones climáticas adversas, incluida la inmersión en inundaciones y quedarse atrapados en la nieve.
En Chicago, el problema se ha vuelto lo suficientemente frecuente como para que la ciudad establezca una categoría específica en su sistema de quejas 311 para preocupaciones de seguridad relacionadas con robots. El concejal Daniel La Spata ha prohibido temporalmente que Serve y Coco operen en su barrio, y una petición con más de 3.600 firmas pide una prohibición en toda la ciudad.
Los incidentes subrayan las limitaciones de la tecnología autónoma actual en entornos urbanos complejos. Si bien las empresas enfatizan las bajas velocidades y las características de seguridad, la realidad es que estos robots todavía son propensos a cometer errores que pueden dañar la propiedad pública y alarmar a los residentes.
El despliegue de robots de reparto sigue siendo un tema polémico, con una creciente oposición pública que plantea dudas sobre si los beneficios superan los riesgos.



















