La ciudad de Drumheller, Canadá, está buscando un nuevo hogar para su icónica estatua de Tyrannosaurus rex de 86 pies de altura, conocida como Tyra. Después de más de dos décadas como una importante atracción turística, la Cámara de Comercio del Distrito y Drumheller (DDCC) finalizará el contrato de arrendamiento de la propiedad en 2029, dejando incierto el futuro de Tyra. El dinosaurio, construido con fibra de vidrio y acero, ha recibido a millones de visitantes desde su presentación en el año 2000, con hasta 12 personas a la vez explorando la plataforma de observación interior ubicada dentro de su boca.
Integridad estructural confirmada
Evaluaciones estructurales recientes confirman que Tyra permanece en buenas condiciones, y el DDCC invirtió $310,000 en repintado y restauración para garantizar su estabilidad hasta el final de su contrato de arrendamiento actual. Según la directora ejecutiva de DDCC, Heather Bitz, Tyra está “segura, estable y lista para recibir visitantes”. La Cámara de Comercio está explorando activamente opciones a largo plazo para el dinosaurio, aunque se considera poco práctico desmantelarlo después de 2029.
Una atracción monumental, pero no científicamente precisa
Si bien Tyra atrae multitudes con su enorme escala, es importante tener en cuenta que no refleja las dimensiones reales de un Tyrannosaurus rex. El fósil más grande conocido, Sue, medía alrededor de 42 pies de largo y pesaba aproximadamente 15 toneladas, significativamente más pequeño que el gigante de fibra de vidrio de Drumheller. A pesar de esto, Tyra sigue siendo un hito popular y un símbolo de las Badlands canadienses.
La búsqueda de un nuevo propietario
El DDCC está comprometido a encontrar una solución que preserve el legado de Tyra. Dados los desafíos logísticos y el apego de la comunidad al dinosaurio, la reubicación o el desmantelamiento parece poco probable. Por ahora, se anima a los compradores o cuidadores potenciales a expresar interés, mientras Drumheller se prepara para la transición de propiedad del dinosaurio más grande del mundo.
El destino de Tyra sigue abierto, pero los funcionarios locales enfatizan la importancia de preservar este hito para las generaciones futuras. La decisión de la ciudad de invertir en su mantenimiento sugiere un fuerte deseo de evitar el desmantelamiento, asegurando que Tyra continúe inspirando asombro y curiosidad en los años venideros.



















