Un nuevo estudio publicado en el BMJ revela que los medicamentos del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1), originalmente diseñados para la diabetes tipo 2 y la pérdida de peso, se asocian con una reducción significativa en el riesgo de todos los tipos de trastornos por uso de sustancias. Esto incluye la adicción al alcohol, la nicotina, el cannabis, los opioides y la cocaína. Los hallazgos sugieren que estos medicamentos pueden no sólo prevenir nuevas adicciones sino también reducir eventos potencialmente mortales como sobredosis e intentos de suicidio.
Beneficios inesperados en múltiples trastornos
Los investigadores analizaron datos de más de 600.000 veteranos estadounidenses con diabetes tipo 2 durante tres años. Aquellos que tomaban medicamentos GLP-1 mostraron una reducción general del 14% en el riesgo de trastorno por uso de sustancias, con una disminución particularmente sorprendente del 25% en el uso de opioides. Los beneficios se observaron durante el primer año y persistieron durante la duración del estudio.
Este efecto generalizado es inusual; como señala el epidemiólogo clínico Ziyad Al-Aly: “Este es un medicamento para la obesidad y la diabetes; no es un medicamento para la adicción. Así que la gran sorpresa fue: estaba funcionando de manera consistente en todas las sustancias”.
Mejoras dramáticas en las adicciones existentes
El estudio también examinó a veteranos que ya luchaban contra la adicción. Los resultados fueron convincentes: el tratamiento con GLP-1 se relacionó con una reducción del 31 % en las visitas al departamento de emergencias, una disminución del 26 % en las admisiones hospitalarias, una disminución del 39 % en las sobredosis y una reducción del 25 % en la ideación suicida. Quizás lo más significativo es que las muertes relacionadas con las drogas se redujeron en un 50%.
Los neurocientíficos enfatizan que estos hallazgos no son del todo sorprendentes dado lo que se sabe sobre las vías cerebrales. Alex DiFeliceantonio, de Virginia Tech, señala el “poderoso” impacto en las muertes relacionadas con las drogas como un aspecto particularmente prometedor para futuros tratamientos.
La ciencia detrás del efecto
El mecanismo exacto aún no está claro, pero los investigadores teorizan que los medicamentos GLP-1 pueden disminuir los antojos adictivos al influir en las vías de recompensa en el cerebro. Al-Aly lo compara con “silenciar el ‘ruido de las drogas'”, la incesante charla mental que impulsa el comportamiento compulsivo, similar a cómo estas drogas ya reducen los pensamientos obsesivos sobre la comida.
El GLP-1 imita una hormona intestinal que aumenta la insulina y la saciedad, pero sus receptores también se encuentran en los circuitos cerebrales que controlan la recompensa, la motivación y el control de los impulsos. La ralentización de la digestión también puede influir en la reducción del consumo de alcohol, como sugiere una investigación reciente.
Direcciones futuras
Si bien el estudio se centró principalmente en veteranos varones blancos mayores, se observaron tendencias similares en un subconjunto de mujeres. Se necesita más investigación para determinar las dosis óptimas y qué fármacos GLP-1 son más eficaces para el tratamiento de la adicción. Ya se están realizando ensayos clínicos, como el dirigido por Patricia Grigson en la Universidad Estatal de Pensilvania, para probar Ozempic como tratamiento para el trastorno por consumo de opioides.
“Algunos medicamentos [GLP-1] funcionarán mejor para algunas personas que para otras”, señala Grigson. “Aún tenemos mucho que aprender sobre el régimen apropiado”.
Los hallazgos plantean la posibilidad de que exista una “vía biológica común” subyacente a todas las adicciones, lo que podría conducir a nuevos objetivos farmacológicos. El siguiente paso es comprender exactamente cómo funciona el GLP-1 y cómo aprovechar sus efectos de forma segura y eficaz.
