Las hembras de caribú son únicas entre las especies de ciervos por sus astas en crecimiento, y una nueva investigación sugiere una razón clave: comen las astas que se les han caído inmediatamente después de dar a luz para reponer los nutrientes vitales. Este comportamiento, observado en un estudio del caribú en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico, demuestra una estrategia de alimentación altamente eficiente y oportunista.

Las demandas nutricionales de la migración y el nacimiento

Los caribúes emprenden algunas de las migraciones terrestres más largas de la Tierra (miles de kilómetros al año) y las hembras completan estos viajes mientras están embarazadas. Este período es excepcionalmente agotador y requiere importantes reservas de energía y minerales. Las hembras, que pierden las astas unos días antes del parto, las consumen, obteniendo un impulso concentrado de proteínas, calcio y fósforo en un momento crítico en el que el pastoreo es limitado debido al cuidado de las crías recién nacidas.

Evidencia de consumo de asta

Los investigadores analizaron más de 1.500 astas encontradas en zonas de parto y descubrieron marcas de mordeduras en más del 80% de ellas. Según el coautor del estudio, Joshua Miller, “los [Caribou] realmente van tras las astas… Son muy selectivos”. Esto confirma que el consumo de astas no es accidental sino un comportamiento deliberado.

Más allá de la nutrición: otras teorías sobre las astas femeninas

Si bien la nutrición parece ser el factor principal, las astas de las hembras de caribú probablemente sirvan para múltiples propósitos. Algunas teorías sugieren que imitan a los machos jóvenes para evitar la agresión o actuar como defensa contra los depredadores. Sin embargo, la longevidad de las astas en el paisaje (que persiste durante décadas o siglos) resalta su disponibilidad como recurso nutricional a largo plazo. Como señala la paleobióloga conservacionista Danielle Fraser, las astas “pueden evolucionar para desempeñar múltiples funciones”.

Implicaciones a largo plazo para la conservación del caribú

Los hallazgos del estudio tienen implicaciones para comprender la dinámica de la población del caribú. La condición y ubicación de las astas desprendidas pueden revelar cómo cambian los rebaños con el tiempo, lo que podría proporcionar información para los esfuerzos de conservación. Esta investigación subraya que las astas son mucho más que herramientas ornamentales o de combate; son parte integral de la supervivencia de las familias de caribúes.

Como señala el coautor del estudio Madison Gaetano, los animales harán todo lo posible para satisfacer sus necesidades nutricionales, lo que demuestra una estrategia adaptativa notable.