Paleontólogos en España han desenterrado una especie de dinosaurio notablemente pequeña (aproximadamente del tamaño de un pollo moderno) que está obligando a los científicos a repensar las teorías establecidas sobre la evolución de los dinosaurios. El descubrimiento, detallado en un nuevo estudio publicado en Papers in Paleontology, se centra en Foskeia pelendonum, un dinosaurio herbívoro que vagaba por lo que hoy es el norte de España hace aproximadamente 125 millones de años durante el período Cretácico Inferior.
Anatomía y hábitos alimentarios únicos
Foskeia pelendonum medía aproximadamente medio metro de largo y poseía una estructura craneal inusual combinada con dientes especializados. Los investigadores sugieren que esta anatomía única indica un método de alimentación previamente desconocido, que potencialmente difiere significativamente de otros dinosaurios ornitisquios (“cadera de pájaro”).
“Su anatomía es extraña precisamente en el tipo de forma que reescribe los árboles evolutivos”, afirmó Penélope Cruzado-Caballero, profesora asociada de la Universidad de La Laguna y coautora del estudio.
El diminuto tamaño del dinosaurio también es digno de mención. Los fósiles, descubiertos por primera vez por Fidel Torcida Fernández-Baldor en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, fueron inmediatamente reconocidos como excepcionalmente pequeños para su edad y linaje.
Implicaciones para la filogenia de los dinosaurios
El hallazgo podría remodelar nuestra comprensión de la evolución de los ornitisquios. Si bien los dinosaurios con caderas de pájaro incluyen especies icónicas como los estegosaurios y los hadrosaurios, el linaje ha permanecido parcialmente oscurecido debido a registros fósiles incompletos. Los rasgos inusuales de Foskeia pelendonum sugieren que los primeros ornitisquios eran más diversos en sus adaptaciones de lo que se suponía anteriormente.
El descubrimiento pone de relieve cuánto queda por descubrir sobre la evolución de los dinosaurios, incluso después de décadas de investigación. Los dinosaurios de cuerpo pequeño rara vez se conservan, lo que significa que los fósiles de Foskeia pelendonum ofrecen una rara visión de una rama previamente oculta del árbol genealógico de los dinosaurios.
Esta especie proporciona evidencia clave de que los primeros ornitisquios experimentaron con una gama más amplia de estrategias de alimentación y tamaños corporales de lo que se pensaba anteriormente, desafiando los modelos actuales de su historia evolutiva.




















