Los astrónomos han detectado un potencial exoplaneta similar a la Tierra orbitando una estrella similar al Sol a sólo 146 años luz de distancia. El candidato, denominado HD 137010 b, parece tener aproximadamente el tamaño de la Tierra y puede tener una duración de un año comparable a la nuestra. Sin embargo, los científicos advierten que la confirmación sigue siendo muy incierta debido a la escasez de datos.

La Señal y sus Desafíos

La detección inicial provino del Telescopio Espacial Kepler de la NASA en 2017: un oscurecimiento único y distintivo de la estrella HD 137010 durante 10 horas. Esto sugiere que un pequeño planeta rocoso pasa frente a su estrella, un fenómeno conocido como tránsito. La señal fue lo suficientemente fuerte como para justificar una mayor investigación, pero las limitaciones de la misión de Kepler finalmente obstaculizaron la verificación completa.

La cuestión clave es que sólo se ha observado un tránsito. El diseño original de Kepler requería tres tránsitos para confirmar la existencia de un planeta, pero el telescopio falló antes de que pudiera recopilar suficientes datos. Las fases posteriores de la misión (K2) fueron más cortas y menos fiables para este tipo de búsqueda.

Por qué esto es importante

La búsqueda de planetas similares a la Tierra está impulsada por la cuestión fundamental de si existe vida en otras partes del universo. Encontrar un mundo potencialmente habitable, incluso uno no confirmado, es importante porque reduce el espacio de búsqueda.

  • La habitabilidad depende de la distancia a la estrella. El período orbital de HD 137010 b se estima actualmente entre 300 y 550 días, lo que significa que podría ser templado o congelado dependiendo de su distancia exacta.
  • La falta de confirmación resalta una limitación clave de la búsqueda de exoplanetas. Las detecciones de tránsito único son propensas a falsos positivos; Otros fenómenos (manchas estelares, nubes de polvo) pueden imitar tránsitos planetarios.

Perspectivas e incertidumbres futuras

Actualmente, ningún otro telescopio está programado para observar HD 137010 b en detalle. La confirmación requiere al menos dos tránsitos más, pero las posibilidades son escasas sin un seguimiento dedicado.

Incluso si se confirma, este planeta podría resultar menos hospitalario de lo esperado. La estrella es ligeramente más tenue que nuestro sol, lo que significa que el planeta puede necesitar una órbita más cercana para mantener agua líquida, lo que aumenta el riesgo de bloqueo de mareas o radiación intensa.

“Dos tránsitos es tal vez, pero tres tránsitos es exactamente lo que quieres”, dice la astrofísica Jessie Christiansen.

A pesar de las dudas, los investigadores siguen intrigados. La claridad de la señal inicial es inusualmente fuerte, lo que sugiere que, después de todo, HD 137010 b puede ser un planeta genuino. Los futuros telescopios espaciales con capacidades avanzadas de obtención de imágenes podrían eventualmente resolver el misterio, pero por ahora, la existencia de este posible gemelo de la Tierra permanece en el ámbito del “tal vez”.