Febrero ofrece una combinación única de eventos celestiales, desde una rara circunstancia lunar hasta una alineación planetaria y el potencial de auroras vibrantes. Si bien el mes es corto, los observadores pacientes de estrellas serán recompensados con vistas memorables, particularmente aquellas en el hemisferio sur. Aquí hay un desglose de qué esperar.
Ocurrencia lunar rara: ¿No hay luna llena?
Febrero es el único mes lo suficientemente corto como para saltarse por completo la luna llena, un fenómeno que ocurrió por última vez en 2018. Aunque aparecerá una “luna de nieve” llena el 1 de febrero, que se levantará a las 5:09 p.m. EST, la posibilidad de un mes sin luna llena resalta el ritmo preciso de los ciclos lunares. La ausencia de un nombre ampliamente aceptado para este evento (algunos lo llaman en broma “luna negra”) subraya la poca atención que se presta a los fenómenos lunares fuera de eventos bien conocidos como las lunas azules.
Los cielos del sur se iluminan: meteoros Alfa Centáuridas
La lluvia de meteoritos Alfa Centáuridas alcanza su punto máximo el 8 de febrero, pero la visibilidad está muy sesgada hacia el hemisferio sur. Aquellos al norte del ecuador tendrán dificultades para ver estos meteoros ya que el punto radiante permanece debajo del horizonte. Esta no es una situación inusual; Las lluvias de meteoritos a menudo favorecen a un hemisferio debido a la inclinación y la mecánica orbital de la Tierra. Aún así vale la pena echarle un vistazo a la ducha si estás en el lugar correcto, pero no esperes un espectáculo espectacular si estás en el norte.
Seis planetas se alinean el 28 de febrero
Lo más destacado de febrero es la alineación de seis planetas visibles cerca del horizonte una hora después de la puesta del sol el día 28. Venus, Mercurio, Saturno y Júpiter serán visibles a simple vista, mientras que Urano y Neptuno requerirán binoculares o un pequeño telescopio. Este evento es un excelente ejemplo de cómo los planetas, a pesar de sus órbitas independientes, ocasionalmente se alinean desde nuestra perspectiva en la Tierra. Estas alineaciones son visualmente impactantes y un recordatorio de la naturaleza dinámica de nuestro sistema solar.
Un año excepcional para las auroras
Más allá de eventos específicos, 2026 promete una actividad aurora excepcional. Se predice que el aumento del viento solar impulsado por los agujeros coronales y las eyecciones de masa coronal bañará el cielo nocturno con vibrantes exhibiciones aurorales. Estas tormentas geomagnéticas, provocadas por el campo magnético del Sol que libera plasma al espacio, podrían hacer que las auroras sean visibles en latitudes más bajas de lo habitual. El aumento de la frecuencia de estos eventos es una tendencia significativa para los observadores de ambos hemisferios.
Para maximizar la visualización, busque un lugar oscuro y alejado de la contaminación lumínica, permita que sus ojos se adapten y consulte consejos para observar las estrellas antes de aventurarse. Los cielos de febrero ofrecen una combinación cautivadora de raros momentos lunares, lluvias de meteoritos, alineaciones planetarias y la promesa de espectaculares exhibiciones aurorales.



















