El período Jurásico tardío, hace aproximadamente 163,5 a 145 millones de años, estuvo definido por dinosaurios masivos que vagaban por el oeste de Estados Unidos. Una nueva investigación centrada en la Formación Morrison (una rica capa de fósiles que abarca varios estados) revela que estos ecosistemas estaban estructurados en torno a saurópodos: enormes herbívoros de cuello largo. Estas criaturas no estaban sólo en el ecosistema; ellos eran el ecosistema, que sustentaba una próspera cadena alimentaria depredadora.

Especies clave: el papel de los saurópodos

Los saurópodos fueron los animales terrestres más grandes que jamás hayan existido, pesando más de 15 toneladas en su edad adulta. Si bien su gran tamaño protegía a los individuos maduros, sus crías eran presas vulnerables de grandes carnívoros como Allosaurus y Torvosaurus. Esta vulnerabilidad ahora se entiende como una dinámica crítica: la reproducción de saurópodos impulsó directamente la población de dinosaurios depredadores.

Los paleontólogos que estudian fósiles de la cantera de dinosaurios Dry Mesa en el suroeste de Colorado han reconstruido una red alimentaria del Jurásico tardío que abarca miles de años. Esto sugiere que los saurópodos actuaron como “ingenieros de ecosistemas”, lo que significa que su presencia, crecimiento y reproducción moldearon profundamente el medio ambiente y la supervivencia de otras especies.

El buffet libre: saurópodos juveniles como presa

La investigación destaca que la vida era brutal en este período. Los saurópodos juveniles, nacidos de huevos de más de un pie de ancho, eran blancos fáciles para los depredadores. Según Cassius Morrison, autor principal del estudio, “la vida era barata en este ecosistema”. Los dinosaurios depredadores probablemente dependían del suministro constante de saurópodos jóvenes para sobrevivir.

Esta dinámica es similar a la de los ecosistemas modernos donde las especies clave, como los elefantes actuales, influyen en la estructura del hábitat y las relaciones depredador-presa. Sin la afluencia constante de crías de saurópodos vulnerables, los superdepredadores habrían tenido dificultades para mantener sus poblaciones.

Implicaciones evolutivas

La reconstrucción de estas antiguas redes alimentarias proporciona información valiosa sobre la evolución de los dinosaurios. Al comparar ecosistemas de diferentes períodos geológicos, los científicos pueden comprender mejor las presiones que impulsaron el desarrollo de los dinosaurios. Los hallazgos sugieren que la intensa presión depredadora sobre los juveniles de saurópodos puede haber influido en sus estrategias reproductivas y tasas de crecimiento.

En última instancia, comprender cómo vivían los dinosaurios es crucial para desentrañar la historia más amplia de la vida en la Tierra. Estos hallazgos enfatizan que los ecosistemas, incluso los de hace 150 millones de años, están interconectados y moldeados por las interacciones entre especies.