Los investigadores creen haber encontrado rastros del ADN de Leonardo da Vinci en un dibujo con tiza centenario y en cartas de sus familiares. Los hallazgos, aunque no definitivos, demuestran cómo la genética moderna podría revolucionar la autenticación del arte y la investigación histórica.
La búsqueda de la firma genética de Da Vinci
Durante años, los científicos han tratado de identificar el ADN de da Vinci, una tarea desafiante dada la falta de restos accesibles. Su tumba ha permanecido prohibida y sus supuestos descendientes sólo ofrecen pistas indirectas. El Proyecto ADN de Leonardo da Vinci recurrió a un enfoque diferente: analizar los rastros de material biológico dejados en sus obras.
Los investigadores tomaron muestras de un dibujo con tiza roja atribuido a da Vinci y examinaron cartas de sus primos conocidos. El análisis reveló secuencias del cromosoma Y humano que coinciden con un linaje genético común a la Toscana, el lugar de nacimiento de da Vinci. En concreto, encontraron marcadores pertenecientes al haplogrupo E1b1b, transmitido de padres a hijos.
Por qué esto es importante
La capacidad de extraer y analizar ADN antiguo está remodelando campos desde la arqueología hasta la historia del arte. Mientras que la autenticación tradicional se basa en análisis estilísticos y de procedencia, las pruebas genéticas ofrecen un método potencialmente más preciso.
La naturaleza porosa del papel y el lienzo significa que pueden retener rastros microscópicos de sudor, células de la piel y otras materias biológicas. Sin embargo, separar el ADN de Da Vinci del de innumerables otros que manipularon sus obras presenta un desafío formidable. El equipo superó esto comparando sus hallazgos con el ADN de los descendientes de da Vinci.
Metodología y hallazgos
El estudio utilizó secuenciación metagenómica para analizar todo el material genético presente en las muestras. Los investigadores identificaron ADN no humano de plantas (naranjos dulces cultivados en los jardines de los Medici) y parásitos comunes en la región, proporcionando pistas contextuales. Fundamentalmente, también obtuvieron una muestra de saliva del difunto marchante de arte Fred Kline (el antiguo propietario del dibujo) para filtrar ADN extraño.
Las secuencias del cromosoma Y encontradas tanto en el dibujo como en las letras se remontan al mismo linaje toscano. Esto sugiere una gran posibilidad de que al menos parte del material genético se origine en el propio da Vinci. Sin embargo, los investigadores advierten que se necesita una mayor validación antes de una confirmación definitiva.
Implicaciones e investigaciones futuras
De confirmarse, esta sería la primera vez que se identifica el ADN de Da Vinci. Más allá de la autenticación, la secuenciación de su genoma podría revelar información sobre sus rasgos físicos, como el color de ojos y la altura. Algunos especulan que incluso podría arrojar luz sobre sus excepcionales capacidades cognitivas.
Los rápidos avances en la secuenciación genética hacen que tales descubrimientos sean cada vez más factibles. Los científicos ahora tienen las herramientas para analizar pequeños fragmentos de ADN, compararlos con vastas bases de datos genómicas y descubrir secretos ocultos en artefactos históricos.
El equipo espera obtener acceso a obras adicionales de Da Vinci para realizar más análisis. El objetivo final es reconstruir una imagen más completa de una de las figuras más enigmáticas de la historia.



















