Florida es conocida por sus encuentros con la vida silvestre, desde pitones hasta caimanes. Pero cuando las temperaturas caen en picado, surge un peligro sorprendente: la caída de iguanas. A medida que las olas de frío se apoderan del estado, estos reptiles invasores quedan aturdidos por el frío y literalmente caen de los árboles.

Por qué las iguanas se congelan y caen 🥶

Las iguanas son de sangre fría (ectotérmicas), lo que significa que su temperatura corporal depende del medio ambiente. A diferencia de los humanos que mantienen una temperatura interna constante, las iguanas disminuyen la velocidad e incluso pueden entrar en un estado latente, llamado aturdimiento por frío, cuando hace frío. Las temperaturas inferiores a 10 °C (50 °F) los ralentizan y por debajo de 4 °C (40 °F) pueden congelarse.

Esto no es muerte, sólo una parálisis temporal. Las iguanas continúan respirando y, una vez que las temperaturas superan los 50 °F, reviven como si nada hubiera pasado. Aún así, las iguanas que caen representan un riesgo: pueden crecer hasta dos metros de largo y pesar más de 30 libras.

El peligro y las reglas ⚠️

La caída de iguanas no sólo es sorprendente; pueden ser peligrosos si golpean a alguien. Si bien puede resultar tentador ayudar, los expertos advierten contra la interferencia. Reubicar una iguana aturdida suele ser ilegal, ya que simplemente pasa el problema a otra persona.

Como explica Joe González de la Policía de Iguanas, mover una iguana de su jardín está bien, pero reubicarla en otro lugar puede resultar en multas.

¿El mejor consejo? Déjalos en paz. Se recuperarán naturalmente cuando aumenten las temperaturas.

Este fenómeno resalta los desafíos únicos de la vida silvestre de Florida. Las especies invasoras y el clima extremo crean peligros inesperados, recordando a los residentes que deben mirar hacia arriba, literalmente, cuando llega el frío.